26 de mayo del 2016
Regálame esta lágrima tuya
que la tristeza sea la señal
de mi marchar sin retorno.
Que la música, nacida de tus dedos
haga inmortal la memoria del recuerdo
para entregar su luz a la oscuridad de mi corazón.
Déjame ser el ladrón de tu lápiz
quien un día me creó.
Dibujaré de lineas sinuosas mi estela
y haré mi destino mi hogar.
Me volveré constelación de un sólo amo,
compañero nocturno de tus ilusiones
los Dióscuros invencibles de tus angustias
de tus miedos.
Mi aliento, fuego de tus pasiones
será viento fiel e infatigable
de mi lealtad, de mi amor.
Dieciocho años son los que nos separan.
Ahora, haz propio tu caminar
y no pierdas de vista nuestros viajes,
al fin y al cabo, son huellas firmes
de nuestra amistad.

